
En el sosiego de mi vida interior,
que ha reemplazado los días amargos
que dejó sin vigencia
depresión y vehemencia,
he podido encontrar las respuestas...
Cada piedra que encontré en el camino,
cada puente colgante,
cada lágrima que regó la tierra
eran designios...
En el balance
que hago de mis vivencias,
no hay deudores
no hay culpables...
todas las facturas se pagaron,
fueron, simplemente experiencias,
métodos de enseñanza existenciales....
Hoy me siento sin cargas...
puedo echar a volar mis pensamientos,
puedo sin temor decir lo que yo siento,
puedo
sentirme enamorada del amor,
y de la vida...
Hoy le sonrío...
al recuerdo de la primavera
que se ha ido
y que en algún momento pensé
que me acompañaría
para siempre...
El otoño me encuentra
dueña de mi misma...
pisando fuerte
sobre una alfombra de hojas secas,
donde voy dejando huellas...
El espejo me devuelve la imagen
de una mujer nueva...
Aquel rictus amargo de tristeza,
aquel miedo a la vida
ya se han ido...
Hoy,
la paz que brinda
la misión cumplida,
el perdonar y perdonarme,
el volar y conversar con Dios,
el aceptar sin miedo el amor
se refleja en mi rostro...
Me siento bendecida por la vida...
-Alba Pugh-
que ha reemplazado los días amargos
que dejó sin vigencia
depresión y vehemencia,
he podido encontrar las respuestas...
Cada piedra que encontré en el camino,
cada puente colgante,
cada lágrima que regó la tierra
eran designios...
En el balance
que hago de mis vivencias,
no hay deudores
no hay culpables...
todas las facturas se pagaron,
fueron, simplemente experiencias,
métodos de enseñanza existenciales....
Hoy me siento sin cargas...
puedo echar a volar mis pensamientos,
puedo sin temor decir lo que yo siento,
puedo
sentirme enamorada del amor,
y de la vida...
Hoy le sonrío...
al recuerdo de la primavera
que se ha ido
y que en algún momento pensé
que me acompañaría
para siempre...
El otoño me encuentra
dueña de mi misma...
pisando fuerte
sobre una alfombra de hojas secas,
donde voy dejando huellas...
El espejo me devuelve la imagen
de una mujer nueva...
Aquel rictus amargo de tristeza,
aquel miedo a la vida
ya se han ido...
Hoy,
la paz que brinda
la misión cumplida,
el perdonar y perdonarme,
el volar y conversar con Dios,
el aceptar sin miedo el amor
se refleja en mi rostro...
Me siento bendecida por la vida...
-Alba Pugh-
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