
Con andar vacilante,
apoyando tu cuerpo de guerrera
en un bastón donde te aferras
a continuar dejando huellas...
Aún te sorprenden los recuerdos
que son vestígios del pasado
y que son parte en cada vida
de los momentos dulces o amargos
que nos acechan y toman de la mano...
Tienes una lágrima intrusa que se asoma,
que aún sonriendo, no te abandona,
así como tampoco esa mirada llena de nostalgia,
que se pierde en el infinito de la nada...
Hace tiempo te encuentras preparada
para el encuentro con los que ya se fueron
con el primer amor tan vulnerable
con la hermana, con los hijos que te precedieron
y con el amor que a tu lado caminó inalterable.
Tu cabello blanco, la espalda encorvada
tu corazón herido cuatro veces
forman parte de lo que ahora eres:
Una guerrera que salió del campo de batalla
envuelta en un manto de sabiduría
que nos habla con amor de la filosofía
con la que hay que transitar el camino
de la vida.
En mi corazón siempre vivirás
madre mía...
-Alba Pugh-
2006
No hay comentarios:
Publicar un comentario