Un piso, un techo
y cuatro paredes
me recibieron...
Aun enamorada
preñada de ilusiones,
rodeada por cuatro retoños,
que alegraron mi vida
con sus risas...
Sembramos rosas
cuidamos de un perro callejero,
los lleve al colegio,
hasta verlos vestidos de negro
con toga, birrete y diplomas...
Al amor deje en libertad
cuando se acabó...
Me traje a mis padres
y acompañé a mi viejo
a no recibir solo la muerte...
También a mi hermano
atendí...
Entre soledades y sueños
conversando con Dios
me encontré...
Caminé por la orilla de un río,
remonté el horizonte
aprendí a volar...
Me volví a enamorar,
él se llama Mozart,
Elvira Madigan
a veces nos hace compañía,
de las cuatro paredes me despido
soy mujer etérea
mi casa entre nubes
sin techo,
es brisa y cascadas...
-Alba Pugh
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario