lunes, 1 de octubre de 2007

PLEGARIA



Señor, una vez en sueño
acudiste a mi llamado
y me consolaste...
Hoy, con el manantial de llanto
que brota de mis ojos
de forma incontenible, inexplicable
clamo por tu misericordia
por tu consuelo...
No sé si ésta será la antesala
o solo un preámbulo...
o si me has puesto el examen final
que a cada ser humano
corresponde aprobar...
Sólo te pido Dios mio
que me des suficiente humildad
conformidad y valentía
y un poco de sabiduría
para saber hasta dónde luchar
y a partir de cuándo
tener la fuerza y el valor
para aceptar...
Te pido Señor
que antes de auxiliar me a mí
auxilies a mi madre
a mis hijos
y a los que me aman...
¡Señor, en ti confío!

-Alba Pugh-

No hay comentarios: