
Solidaria contigo hombre sin techo
y contigo mujer sin lecho,
y con el niño abandonado o huérfano...
Solidaria con el oprimido
y con el perseguido
con el enfermo, y con la prostituta
a quien no juzgo, nadie tiene derecho...
Cuando nacemos todos somos buenos,
hay quienes vienen al mundo
con caminos anchos y hermosos
que están trazados de antemano,
a otros esperan caminos escarpados
bajadas y subidas...
La vida es una puesta en escena,
si nos equivocamos
pagamos siempre tan caro...
Hace dos mil años
nos visitó Jesús, El Nazareno
nos dio lección de vida,
del templo echó a los mercaderes,
se hizo amigo de la Magdalena,
habló de la teología del alma,
y nos dijo que con fe
podíamos también obrar milagros...
La tolerancia y el amor todo lo pueden,
si en lugar de pelear, habláramos,
sin prejuicios ni distingos
no importa el color, ni las ideologías
todos somos iguales...
Los hombres se agreden
se matan en las guerras
luchan por sus propios intereses,
son los más déviles, los pobres y los niños
los más vulnerables
quienes llevan la peor parte...
Hoy, por ello hermano desvalido,
sin importar credo o raza,
ni fronteras marcadas,
ni filosofías de izquierda o de derecha
sino sólo la esencia de la vida
que no nos diferencia en nada,
te doy aquí mi mano,
mi corazón y amor hermano...
y contigo mujer sin lecho,
y con el niño abandonado o huérfano...
Solidaria con el oprimido
y con el perseguido
con el enfermo, y con la prostituta
a quien no juzgo, nadie tiene derecho...
Cuando nacemos todos somos buenos,
hay quienes vienen al mundo
con caminos anchos y hermosos
que están trazados de antemano,
a otros esperan caminos escarpados
bajadas y subidas...
La vida es una puesta en escena,
si nos equivocamos
pagamos siempre tan caro...
Hace dos mil años
nos visitó Jesús, El Nazareno
nos dio lección de vida,
del templo echó a los mercaderes,
se hizo amigo de la Magdalena,
habló de la teología del alma,
y nos dijo que con fe
podíamos también obrar milagros...
La tolerancia y el amor todo lo pueden,
si en lugar de pelear, habláramos,
sin prejuicios ni distingos
no importa el color, ni las ideologías
todos somos iguales...
Los hombres se agreden
se matan en las guerras
luchan por sus propios intereses,
son los más déviles, los pobres y los niños
los más vulnerables
quienes llevan la peor parte...
Hoy, por ello hermano desvalido,
sin importar credo o raza,
ni fronteras marcadas,
ni filosofías de izquierda o de derecha
sino sólo la esencia de la vida
que no nos diferencia en nada,
te doy aquí mi mano,
mi corazón y amor hermano...
-Alba Pugh-

