sábado, 26 de abril de 2008

Cuatro ramos de rosas...


Fui testigo hace años
de un amor casi perfecto
Porque así somos nosotros
los humanos
Vi el amor inquebrantable
de mi padre y de mi madre
Días buenos, días malos
que sortearon
Como flor en un pantano
o como barco de papel
en tempestades
juntos siempre
abrazados...
Los ¡te amo!
Como lluvia en un desierto
se escuchaban
como bálsamo, como rosas...
Ser felices, siempre unidos
para ellos ese era su destino...
Yo crecí en el ejemplo de mis padres
¡No al divorcio!
El amor inquebrantable
sin embargo,
lo viví en solitario...
Tras cada parto
como premio,
hubo rosas a mi lado...
fue más tarde que entendí
que esos ramos
que en mi vida recibí
nunca fueron para mí
Que el amor inquebrantable
era un sueño inalcanzable
y que antes de casada
ya yo estaba divorciada...
Ya pasó...
solo vienen los recuerdos
cuando miro los retratos
de mi padre y de mi madre...


-Alba Pugh

No hay comentarios: