lunes, 20 de abril de 2009

El eco del dolor




El eco de mi voz
y del dolor
cuando te llamo,
al verme en el desierto
desnuda, en abandono
con mis huellas
borradas por el viento,
la mirada perdida
Con ese rictus de amargura,
hija de las incomprensiones...
Sé que eres la última esperanza que me queda
sé, que hacia ti van mil acusaciones
pero no tengo a nadie...
Por eso te invoco,
en sueños te llamo
y desde aquí,
desde el desierto
el eco de mis gritos desgarrados
y de mis oraciones
esperan por ti
Padre de todos los hombres...

-Alba Pugh

No hay comentarios: