Con el cuerpo castigado por hambre y por frío
vestido su cuerpo de dolor y miseria
en un bolsillo roto la brújula de vida
sus pies adoloridos están presos
un par de botas viejas calza
una está amarrada, la otra va suelta...
Caminante incesante
de caminos
loco de carretera...
De su mente borrados los recuerdos
no conoce a su madre...
no sabe si hubo amores ni hijos
en algún momento quedó solo en la calle
y otros seres humanos de lejos
le lanzaron comida y ropa
así inicio su recorrido el hombre del olvido
solitario, perdido,
visitante de pueblos y ciudades
sin dormir por las noches
en busca de algo que él mismo no sabe...
Si tienes a un hijo
o a un hermano perdido
búscalo en la calle
abrazalo y dile
que lo amas...
-Alba Pugh
