lunes, 3 de mayo de 2010

No digas adiós todavía...

En la constelación de estrellas y luceros

el despertar de sueños

es intangible...

La realidad mortal no existe

La enfermedad es mera coincidencia

El dolor como tal

es nuestra propia conciencia

que en caminos andados

se cayó varias veces

Bien, porque el rayo de luz

quedó a la sombra

o porque la perfección

corresponde a Dios solamente...

Vivir

hasta que la conjugación del tiempo

marque la hora

es el acto final de amor y humildad

es cuestión terrenal de valientes

es comunión espiritual y divina

cierre, adiós con dignidad

Más,

mientras el recuerdo con amor

persiste

No hay adiós, no hay muerte

En la constelación de estrellas

brillará por siempre

cual lucero azul sonriente

Y en su hermosa y sabia poesía

quedará latente

el mensaje de paz y armonía

del corazón de un buen hombre

Solitario, pero en compañía

de amigos virtuales

soñadores, seres etéreos

amantes de Dios y del cosmos...


Alba Pugh

No hay comentarios: