
Soñador, ermitaño, solitario...
te encontré sentado en el camino
esperando me dijiste que por alguien
que sin explicaciones,
sin palabras
te entendiera
y extendiendo tu mano
me invitaste a entrar
a tu isla solitaria...
Allí encontré tanta paz
tanta armonia
tanto amor, tanto sosiego
que pude sin palabras
comprender
la razón del aislamiento,
de la evasión
a la compulsividad del mundo
que ha convertido selvas
en desiertos,
que ha hecho de las guerras
y de la destrucción
razón de la existencia,
que ha dañado la tierra...
No me despiertes...
en el regazo de tu amor
me refugio contigo
y te invito a volar
al nido que entre nubes
es mi hogar
y que por tí espera...
-Alba Pugh-
No hay comentarios:
Publicar un comentario